Fundamentación del Programa de Extensión 2009-2012
La manutención del Programa de Extensión debe ser una herramienta de trabajo valiosa para la atención direccionada a los destinatarios de nuestra acción. Por tanto ha de haber una propuesta programática, pedagógica y cronológica dentro del gran marco teórico que sustenta la acción de la Comunidad Teológica Evangélica de Chile.
Primera Etapa: extensión geográfica – Optimización de recursos: Humanos y Contables
La implementación del Programa de Extensión, con una larga historia en la CTE., nos puede llevar a repetir lo que fue realizado. Parece que no se trata de eso, sino que debemos pretender navegar para aguas más profundas teniendo en cuenta nuestra actual situación y por sobre todo las proyecciones que queremos alcanzar con un programa de esta importancia. Allí se funda nuestra valorización del programa de extensión. Formulamos y orientamos el programa según nuestras necesidades y luego lo proyectamos de forma que sea una apuesta que se efective a mediano y largo plazo. Pensando en eso, una primera cuestión que se hace necesaria en ese contexto, es determinar, lo más claramente posible, los territorios geográficos para la puesta en marcha del programa, por lo menos en el bienio 2009-2010.
Coordinación del programa
Debido a la actual coyuntura que vive la CTE, es más apropiado contar con un/a secretario/a del programa en cada sede y fijar una nueva división territorial. Esto permitirá una mejor utilización de los recursos humanos y contables, un trabajo direccionado a las necesidades de cada zona y evitar así el traslado de grandes distancias de nuestros profesores. Aún cuando, por ahora, tengamos solamente una persona para cumplir con esta función.
Territorialidad del programa
En relación a la territorialidad o extensión geográfica, nos motiva, para esta indicación, usar nuestra orgánica estructural/institucional ya presente en las ciudades de Concepción y Santiago. Esas dos regiones (VIII y Metropolitana) las destacamos como lugares de trabajo prioritario para el desarrollo del programa.
Participación Profesores
El programa de Extensión incorpora a nuestros/as docentes de Santiago y Concepción y trabaja en relación y estrecha colaboración con los Secretarios Académicos de ambas sedes y en dependencia directa de la Rectoría. Ese es, en parte, el camino que seguiremos.
El Programa de Extensión, como los otros programas y actividades de la Comunidad, sigue los lineamientos que el Directorio acuerde.
Destinatarios y Desafíos
No puede existir una activa co-participación entre los actores del proceso educativo, si no se encuentra claro a quienes está dirigido el trabajo de la CTE. Básico es, entonces, delimitar cuál es el punto de partida desde donde hemos de desarrollar la propuesta que en materia educativa ofrece la CTE. Teniendo esto claro, podremos formular programas efectivos para los/as interesados/as. De esta manera la acción de la CTE. estará dirigida principalmente a:
Iglesias Evangélicas.
Ministerios Evangélicos.
Pastores y Líderes evangélicos.
Grupos o Comunidades de Estudio.
Agrupaciones de personas con intereses comunes y que deseen integrarse a programas cuyo objetivo sea de interés para dichos grupos.
El programa de trabajo de la CTE, tendrá entonces que resolver un triple desafío. En primer lugar, deberá ser capaz de atraer a las Iglesias, Comunidades y Grupos que han de demandar de esta Casa de Estudios una eficiente respuesta a sus necesidades educativas contemporáneas. Asimismo, deberá acompañar los procesos educativos de las agrupaciones referidas, siendo prioritario lograr una efectiva retroalimentación de los procesos educativos y de las experiencias vividas antes, durante y después de finalizados los programas a que se han integrado a dichas organizaciones. Por último, la CTE deberá desarrollar herramientas adecuadas de análisis de su gestión, observando sus aciertos y debilidades, tanto a nivel grupal como individual, para así corregir los errores, mejorar los programas ofrecidos y prestar finalmente un servicio de excelencia a las agrupaciones cristianas y a sus simpatizantes.
Tomado del Documento propuesto como P.E.T.E.
Probablemente podemos incluir seminários teológicos, Concílios Evangélicos y, por la nueva cojuntura, municipalidades y organismos estatales.
En el Documento se usa la sigla FET. La hemos cambiado por CTE., que es nuestra nomenclatura en la actualidad.
Líneas orientadoras para dar seguimiento
Algunas de las Líneas Orientadoras que sugerimos implementar en el Programa de Extensión:
- El programa de Extensión debe fijar, lo más claro posible, sus objetivos, tanto general como específicos. Este aspecto es muy importante pues debemos también distinguir los destinatarios en relación a los otros programas que la CTE mantiene (es importante que los objetivos perduren por uno o más períodos de trabajo;
- Determinar las metas en relación a los participantes (Cualitativo y Cuantitativo, o Eficiencia y Eficacia, como exigencias previas para la evaluación y apreciación de nuestra reputación como casa de estudios) y también en términos de costo beneficio;
- El Secretario/a del Programa de Extensión (o los coordinadores/as son los/as) es la persona responsable(s) del programa y debe(n) trabajar en conjunto con la estructura académico-docente de la casa;
- Aprovechar los recursos humanos y de infraestructura que disponemos para mejor uso de nuestros recursos económicos;
- Nuestros docentes deben tener participación efectiva en los programas de extensión dependiendo de sus tiempos y contratos con la CTE;
- Incluir a las iglesias miembros de la Comunidad en las actividades y programas formativos que el Programa de Extensión realice;
- Informar, con antecedencia, de las actividades para que las iglesias puedan enviar participantes o ayudar en la difusión de la actividad;
- Realizar convenios con iglesias, miembros o no de la Comunidad, organizaciones evangélicas, Concilios Evangélicos, municipalidades u otras instancias;
- El programa debe ayudar en la búsqueda de recursos para la CTE. mediante las actividades que realiza. Ese proceso es parte integral de la propuesta;
- Abrir la Comunidad a nuevos interesados en las regiones donde el programa debe crecer este año y los venideros;
- Crear un directorio central con informaciones completas donde se realizan actividades del programa para acompañar y dar continuidad al trabajo.
- Estar abiertos para responder a nuevos cursos, actividades, demandas o invitaciones.
El programa de Extensión es una iniciativa que nos debe llevar por caminos nuevos, desafíos y actividades académico-pastorales sin dejar de lado nuestra identidad evangélica y nuestro aporte teológico. En esa perspectiva el programa debe sumar esfuerzos, apoyar iniciativas y dar continuidad al trabajo que es propio de nuestra identidad.
Siguiendo las propuestas contenidas en el Informe de la Comisión Asesora del Directorio, debemos incluir en la ejecución del Programa de Extensión que lo que esperamos es ofrecer “una formación de ministros (en sentido amplio) y líderes evangélicos/as con capacidad de reflexionar teológicamente a partir de su práctica”. Es decir nuestro programa debe estar en sintonía pedagógica, académica e teológica con el proyecto global de la Comunidad. También se deben incluir, como parte fundamental de su acción, la visión que se ofrece de la Comunidad, presentes en dicho Informe: “La Comunidad Teológica Evangélica debe ser una casa de estudios para la reflexión y formación de líderes teológicamente competentes, que acompañen al pueblo cristiano en su testimonio integral y contextual del Evangelio de Jesucristo, en los cambiantes escenarios de la vida social y eclesial nacional, regional y mundial”. A partir de esos elementos, ya establecidos y con un programa acorde con nuestra realidad, el Programa de Extensión debe insertarse dentro de un proyecto más amplio donde convergen la visión, los objetivos y la misión en los mismos esquemas y moldes de los otros programas.
Extensión, como Programa, debe abrir puertas para que las iglesias, instituciones u organismos evangélicos, por lo que el programa ofrece, se sientan desafiados a proseguir estudios en alguno de los otros programas que mantenemos.
Un programa de extensión en este momento de la CTE., ha de convertirse en un agente divulgador y afianzador de nuestra casa de estudios. Motivador y novedoso en su ejecución, en su propuesta programática y sus propósitos de continuidad con la vida y misión de la Comunidad Teológica.
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